Assembleia da Primeira Conferência Nacional do Partido Comunista de Cuba (PCC)
Cuba está em pauta nos noticiários
locais.
Depois do destaque que foi dado envolvendo o dilema da concessão do visto de entrada no Brasil à dissidente cubana Yoani
Sanchez para que pudesse acompanhar de perto a apresentação do documentário Conexión Cuba-Honduras, do cineasta Dado Galvão, do qual a
blogueira participa, agora chegou a vez de falar de quem governa o país.
Caso você dê uma olhada nas manchetes
dos principais jornais brasileiros sobre a Conferência Nacional do Partido
Comunista de Cuba (PCC), certamente irá perceber a ênfase que está sendo dada
ao fato de o presidente Raúl Castro estabelecer um limite de dez anos para o
mandato de dirigentes cubanos.
Você pode até imaginar que a
realização somente agora, depois de 53 anos no poder, desta que é a primeira
conferência com tais características seja um sinal de enfraquecimento político,
é sempre bom lembrar que os temas discutidos, longe de representarem um
abandono dos ideais da Revolução, tratam-se, sim, de uma clara e urgente adaptação
às exigências e necessidades dos tempos atuais.
Se pararmos para pensar que mesmo
a Igreja teve que fazer certas concessões para não perder fiéis e se tornar mais atrativa e benevolente para conquistar novos seguidores, não
há nenhum absurdo nas razões de o PCC procurar se modernizar.
Para saber mais sobre o assunto,
leia abaixo o texto publicado na edição digital de Juventud Rebelde, o “diário da juventude cubana”, que, entre outras
observações, revela que o líder máximo cubano deixou claro que, ainda que as reformas sejam necessárias, esse processo de
mudança será gradativo e que a permanência do partido único é, acima de tudo,
uma questão de sobrevivência.
Ratifica Raúl que Cuba no sacrificará la unidad de su pueblo
Ante los más de 800
delegados, Raúl criticó a quienes se ilusionaron con que esta Conferencia
marcaría el inicio del desmontaje político y social de la Revolución y
reclamaban la restauración del modelo multipartidista
El General de Ejército Raúl
Castro ratificó hoy que Cuba jamás renunciará a contar con un solo Partido como
pretende el imperialismo, pues hacerlo conduciría a la derrota de la Revolución
y sacrificaría la unidad del pueblo.
Al resumir, en el Palacio de
Convenciones de La Habana, la Primera Conferencia Nacional del Partido
Comunista de Cuba, destacó el carácter democrático con que se desarrolló el
proceso preparatorio, con la participación de la militancia del Partido y de la
Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en el debate del documento base de la cita.
Ante los más de 800 delegados,
Raúl criticó a quienes se ilusionaron con que esta Conferencia marcaría el
inicio del desmontaje político y social de la Revolución y reclamaban la
restauración del modelo multipartidista.
Sin el menor menosprecio a ningún
otro país por tener sistemas pluripartidistas y en estricto apego al principio
del respeto a la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos
de otros estados, consagrado en la carta de las Naciones Unidas, en Cuba,
partiendo de sus experiencias en la larga historia de luchas por la
independencia y soberanía nacional, defendemos el sistema del partido único
frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política, señaló.
Añadió que el concepto de un solo
partido, al que jamás renunciaremos, se encuentra en plena correspondencia con
el artículo cinco de la Constitución de la República, aprobada en referendo por
el 97.7 por ciento de los electores, mediante el voto libre, directo y secreto.
Recordó que aún cuando el imperio
cuenta con un Partido Republicano y otro llamado Demócrata, tanto uno como el
otro responden a la misma ideología y esté quien esté en la Casa Blanca, siempre
ha tenido en el centro de su política, la hostilidad contra Cuba.
Reiteró promover, cada vez más,
una mayor democracia en nuestra sociedad. Agregó que ello presupone fomentar un
clima de máxima confianza y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno
de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población,
incluyendo a los medios de comunicación masiva, los que deberán involucrarse
con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo
burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y
sin el secretismo inútil.
A este fin - puntualizó - es
necesario incentivar una mayor profesionalidad entre los trabajadores de la
prensa, tarea en la estamos seguros que contaremos con el apoyo de la Unión de
Periodistas de Cuba (UPEC), los medios de comunicación y los organismos e
instituciones que deben tributarles información fidedigna y oportuna para,
entre todos, con paciencia y unidad de criterio, perfeccionar y elevar
continuamente la efectividad de los mensajes y la orientación a los
compatriotas.
En su intervención, el Primer
Secretario del PCC afirmó que al propio tiempo, la conformación de una sociedad
más democrática contribuirá también a superar actitudes simuladoras y
oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el
tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional.
Es preciso acostumbrarnos todos a
decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir,
discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos que nos asiste
la razón, como es lógico, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de
forma correcta, o sea, en las reuniones, no en los pasillos, acotó.
Hay que estar dispuestos a
buscarnos problemas defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal
hecho, sentenció Raúl.
Lo único que puede conducir a la
derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad de
superar los errores cometidos durante más de 50 años, desde el primero de enero
del 59, los nuevos y los del futuro, señaló.
Aclaró que no ha existido ni
existirá una Revolución sin errores porque son obra de los hombres y pueblos
enfrentados a enormes y descomunales retos, por lo que, expresó, tenemos
el deber sagrado de perfeccionar la Revolución y nunca sentirnos satisfechos
con lo que hagamos.
Instó a no considerar que las
decisiones aprobadas en la Conferencia Nacional del PCC y los acuerdos
adoptados en el VI Congreso constituirán la solución mágica a nuestros problemas,
e informó que el Buró Político decidió evaluarlos dos veces al año, lo cual
también harán los comités provinciales y municipales de la organización.
Se impone trabajar con orden,
disciplina y exigencia para hacer realidad los Lineamientos de la Política
Económica y Social, al igual que los objetivos de trabajo aprobados en esta
conferencia, dijo.
Llamó a fortalecer la unidad en
torno al Partido y a la Revolución y también el vínculo permanente con las
masas y a preservar la nación cubana y las conquistas económicas y sociales
sobre la base de que la Patria, la Revolución y el socialismo, estén asociados
indisolublemente.
Al concluir, Raúl denunció las
brutales campañas anticubanas instigadas por el gobierno de Estados Unidos y
algunos otros tradicionalmente comprometidos con la subversión contra nuestro
país, con el concurso de la gran prensa occidental y la colaboración de sus
asalariados dentro de la isla.
Advirtió que su propósito ha
sido desacreditar a la Revolución, justificar la hostilidad y el bloqueo
contra la población cubana y crear una quinta columna que facilite la
aspiración de privarnos de la independencia y soberanía nacional.
Como expresa el editorial del
periódico Granma, del pasado lunes 23, dijo, los hechos hablan más que las palabras.
Las campañas anticubanas no harán mella en la Revolución ni en el pueblo, que
continuará perfeccionando su socialismo.
http://www.juventudrebelde.cu/
http://granmai.co.cu/espanol/cuba/29ener-conferencia.html



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